Un chico en la ciudad

No puedes huir de todo

Durante años huí de cada lugar siempre que todo se desmoronaba, me proponía dejarlo todo atrás sacrificando personas, amigos, amores y a mi. Esta vez simplemente no quería hacerlo estaba cansado.

Con todo el aprendizaje que he tenido durante estos meses ya no estoy en la postura de quejarme o lamentarme de lo vívido, he aprendido a aceptar (sin resignarme) que cada experiencia me hace mejor y que si no aprendo de todo esto simplemente seguiré repitiendo los patrones hasta que aprenda la lección.

Debo decir que hace poco termino un año muy intenso para mi, y es que creo que cada día se termina un ciclo y puede empezar uno nuevo que sea mejor, termine la temporada de la obra, termine mi relación (¡por fin!) y me desprendí de otras tantas cosas que sumaron una catarsis nueva, pero ésta vez no fue una catarsis mala o destructiva simplemente fue la que me llevo a tomar una serie de decisiones que eran necesarias e importantes para seguir mi camino.

No sé de donde exactamente pero el coraje salió de mi, empece a caminar por la calle, a darme cuenta que mi prioridad soy yo (sin ser egoísta) y que estaba realmente muy abrumado por todo este año lleno de emociones fuertes, así es como pensé que era tiempo de dedicarme a mi y a mi individualidad por mi propio bien. Siendo honestos me he dado cuenta que las cosas que yo no haga por mi simplemente nadie vendrá a hacerlas. Pero ¿a qué viene esto?.

Quiero compartir con ustedes algo que venía haciendo y que por fin se terminó, me he movido de ciudad en ciudad, cada que algo se pone feo, se sale de control o simplemente no fluye como yo deseaba simplemente me voy, huyo, siempre dejando todo, personas, amistades, amores e incluso espacios con cosas que he comprado, así ha sido mi vida, pero la verdad de las cosas es en realidad siempre huía de mi, de mi poca capacidad para enfrentarme a esa adversidad y tormentas, de mis pocas ganas de darme un golpe de realidad y por fin fluír para aprender de éstas viviencias. Así que ésta vez cuando llegue a esa reflexión entendí que no quiero huir mas de mi, he tenido mucho crecimiento este año, me rompí y me rompieron una y otra vez durante meses, probé el dolor, el desamor, la ruptura y el abandono y finalmente me quede sin armas, con la música y mis gatos.

Hubo momentos en los que realmente desee morir o desaparecer, incluso pensé nuevamente en irme del país ¿para qué quedarme si todo se estaba poniendo feo? pero no lo hice, siempre hubo alguien que me daba un golpe de realidad o que me centraba para decirme que todo iba a estar y bien que solamente tenía que ser fuerte y esperar.

Me llene de amor hacía mi, me llene de fuerza para sostenerme y me construí de nuevo para convertirme en un roble y hacerle honor a mi volumen corporal.

Lo que quiero decirles con todo esto es que no siempre puedes huir de todo especialmente de ti, no sé y no los conozco pero déjame decirte algo; en algún momento de la vida te verás al espejo y te vas a encontrar, te vas a dar cuenta que no tienes a nadie más que a ti y que lo que no decidas ahora por ti (sin ser egoísta) nadie más lo hará, así que cualquier día es bueno para empezar no necesitas que sea lunes o enero, o día primero de cada mes, lo que necesitas es creer en ti y dejar de huir. Éste año empece cada semana, cada día, cada mes, incluso cada hora empezaba de nuevo pero esta vez sin huir, soy lo que tengo, soy lo que hay y no me conformo simplemente me acepto y me amo porque tengo mucho valor adicional.

¿De qué estas huyendo?

A.

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