Un chico en la ciudad

La importancia de no tener miedo.

¿Cuánto tiempo llevas posponiendo eso que siempre quisiste a hacer y que no has hecho por miedo? Esa preguntaba ha merodeado por mi mente durante los primeros días del año y debo confesar que también desde hace algunos meses.

Todo sucedió muy rápido; mi renuncia, el nuevo trabajo, los nuevos proyectos, TODO. Fue entonces cuando me tomé un momento para pensar si el camino que elegí era el correcto. Después de tanto caí en cuenta que no hay decisiones correctas o incorrectas sino que simplemente accionas de acuerdo a las cosas que te pasan para posteriormente esperar lo mejor o lo peor según sea el caso.

Estaba en el piso 10 del edificio y de rápido se nos ocurrió hacernos fotos, no encontraba la posé exacta cuando de un momento a otro mire hacía abajo y solamente pensé -caer del piso 10 estaría de locos, no importa podría amortiguarse la caída si justo atino en esa camioneta- ¡que locura, bájate! -grito Karen- pero era demasiado tarde estaba ahí, solo le dije a Edah, -Dale, empieza a disparar-

Me cambié de posición varias veces y me agarre fuerte, sí, súper fuerte era lo único que podía hacer. Ahí estaba, me daba el aire, me daba miedo, estaba ATERRADO. Soy un hombre gordo cualquier movimiento en falso podía hacerme caer definitivamente. Después de un rato me bajé, ya se acabo el tiempo.

Mientras bajaba y revisaba las fotos me di cuenta de como es que tomé esa decisión, fue al instante, reaccioné al momento porque tenía la oportunidad, en mi analogía pensaba -así es como suceden cosas maravillosas- las fotos quedaron bien, muy bellas pero más allá de eso pensando en algo como un resultado fue bueno. Tomé el momento y lo hice mío.

¿Cuánto tiempo más vas a dejar pasar para aventarte a hacer eso que quieres?

Xo.

A.

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