Un chico en la ciudad

Elegí la soledad y ella se quedó para que no hablara con nadie más

Uno a uno se fueron alejando, se fueron desapareciendo o nos fuimos distanciando, otros tantos simplemente dejaron de hablar conmigo a otros yo fui el que deje de hablar con ellos, puse toda la distancia posible hasta que finalmente se rompió el vínculo.

Con el paso de los años me he dado cuenta que tengo problemas para relacionarme con las personas, son pocas las que toleran mi ritmo, mi autismo o mi hipersensibilidad, doy gracias al universo por los que se han quedado pero que de alguna manera en mi afán de protegerlos he tomado a ratos distancia para no cansarlos, mi deseo de no perderlos es mas grande que mi necesidad de tener a alguien que me quiera cerca y doy espacio de a poco en nuestra relación.

Me cuesta trabajo abrirme pero una vez que lo hago soy una bomba de emociones que eventualmente explota, estar sólo me ha traído buenas cosas porque en realidad estoy conmigo y me he dado cuenta que es agradable estar conmigo porque me entiendo además notó que mi afinidad se volvió mas fuerte por personas similares a mi, dejando fuera a aquellos que cambiaron o evolucionaron a la versión negativa de mi.

Reflexionaba un poco este fin de semana sobre como convertí a uno de mis mejores amigos en un arma de doble filo al grado de terminar ofendiéndonos como si fuera un juego; se hizo como yo, se volvió hostil, odioso, perseverante y cambió ahí fue donde se acabo nuestra amistad, había tomado lo malo de mi para exponenciarlo para hacerlo en el mayor de nuestros conflictos, eso y otras culeradas más. Siempre dicen que hay que alejarse de las personas tóxicas pero qué pasa cuando tu eres la persona tóxica para todos y peor aún qué pasa cuando lo sabes… Te diré que pasa; decides alejarte; decides ocultar tu toxicidad; decides e intentas una, otra y otra vez ser bueno, ser amable, ser lindo, ser alguien relevante. Pero no lo eres, no lo eres porque nadie puede serlo, simplemente somos el reflejo del muchos intentos.

En un mensaje otro amigo de los que he protegido me dijo «siento que estás bien, pero demasiado sólo» la soledad fue elegida, yo elegí estar sólo, el problema es que me ocupe tanto de estarlo que ahora no sé como estar con alguien, no logró conectar, no siento empatía, no siento amor, no siento cariño, no sé. No contesté el mensaje porque no supe que decir, él sabe, me lo dijo porque lo sabe y porque es cierto.

Hablo con la gente solo cuando no rebasa mi intimidad, solo cuando algunas platicas se tornan superficiales, cuando puedo decir algo sin sentir nada, cuando puedo conectar algo de lo que hago para evadir lo que llevo dentro. ¿Y qué? Nadie dijo que sería fácil ser adulto, porque en este momento solamente quiero hablar con esa persona que amé y que apareció de nuevo, pero no puedo hablar, porque ya no me salen las palabras, porque se me nubla la vista y porque me duele el estomago de pensarlo, porque también se me olvido como hablar desde lo que siento.

Entonces… ¿Qué se hace cuando la soledad se ha convertido en la barrera para protegerte?

A.

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