Un chico en la ciudad

Cómo volver a ser feliz

Después de escribir tantas historias tan tristes me cuestione si era posible que recuperara mi felicidad y mi alegría por la vida, justamente cuando llegue a esa pregunta me di cuenta que habían estado pasando cosas en mi que, sin notarlas, me estaban haciendo muy feliz. Tuve un momento de reflexión en el que pensé que no podía quedarme estancado en un sentimiento que no me aportaba mucho y sobre todo que me estaba hundiendo en un túnel que parecía no tener salida.

He entendido que siempre habrá días buenos, días malos y días raros, pero lo importante de todo es aprender a lidiar con cada uno de esos días, sobre todo con los malos y los raros porque esos son los que siempre me crashean, quiero compartir contigo una lista de cosas que me ayudaron a mejorar mi estado de ánimo y a darme cuenta que me sienta mejor estar feliz a seguir hundido en eso que creía que era depresión:

  • Andar en bicicleta: Había dejado vencer mi membresía de ecobici pero un día sin más ni más pagué la renovación y volví a tomar el camino, ahora recorro la ciudad de mi trabajo a mi casa, todas las canciones que escucho durante el trayecto se han convertido en una bonita forma de hacer nuevas memorias.
  • Caminar largos trayectos charlando con amigos: Quizá una de las cosas más bonitas que he vuelto a hacer es a escuchar las historias de los demás, darme la oportunidad de saber que hay más gente a mi alrededor que tiene historias me ha ayudado a ser más empático y sobre todo a no sentirme solo.
  • No tener miedo al amor: He estudiado mucho sobre el amor y nunca hay una formula exacta para el mismo, cada uno de nosotros tiene su propio lenguaje de amor y comprender eso ha sido maravilloso, hace poco publique una imagen en mi cuenta de twitter que decía; madurar es entender que el otro te quiere como puede y no como tu quieres. He dejado de tener miedo a las muestras de amor de los demás para atesorarlas por el valor simbólico que tienen.
  • Escucharme: Esto era de lo que más me daba miedo, porque significaba confrontarme conmigo mismo y, honestamente, no quería hacerlo. Pero ahora se ha convertido en parte de un buen ejercicio saber que haría mi yo interior al respecto de cada cosa que me sucede, desde las decisiones que tomo cada momento del día hasta las que son importantes para la vida.

Sé que encontrar la felicidad es un largo proceso de cosas, pero este camino recorrido me hace feliz hasta el momento, me reconforta y me anima a seguir adelante, con esto quiero dar un mensaje esperanzador de que sí, hay una luz al final del túnel pero aunque sea una luz no sabes todo el brillo que te ocasionará eso y hay que estar preparados. ¿Lo estás?

A.

2 Comments

  1. Zabiela (perspectivae9)

    24 septiembre, 2018 at 11:27 am

    …madurar es entender que el otro te quiere como puede y no como tu quieres. He dejado de tener miedo de las muestras de amor de los demás para atesorarlas por el valor simbólico que tienen. AME ESTO!

    1. alerosales

      23 octubre, 2018 at 4:58 pm

      Una buena enseñanza del día a día. Espero que te haya ayudado. ❤️

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