Barbudo polar

5 Cosas mala onda que pasan cuando vas al gimnasio 😣

Cuando eres gordo es bien complicado que decidas ir a un lugar de entrenamiento a ejercitarte, la realidad es que entre los prejuicios, que la ropa deportiva nunca esta hecha para plus size y que con cualquier movimiento en falso sudamos en exceso ya parece que vamos en desventaja.

He pasado de gimnasio en gimnasio durante toda mi vida y no siempre  ha sido la mejor experiencia pero al volver a estos espacios recordé todas esas cosas que pasan cuando decides ir al gimnasio y eres gordo, acá les dejo una lista de lo sucedido:

1. Los entrenadores no te pelan: Y es que parece que dan por hecho que no vas a durar o que no tienes el mismo entusiasmo, me paso lo mismo en Energy Fitness, me asignaron a una entrenadora que me hizo todo el análisis de mi cuerpo, nivel de grasa, agua, metabolismo y demás. Lo más triste es que después de decirle que no quería pesar 75kg y que prefería que me pusiera mi rutina para llegar a mi meta «me mando a hacer cardio» y jamás me volvió a pelar, ya llevo casi un mes y obviamente no tengo rutina, me descargue una app en la que metí mis datos y con esa le he estado dando al entrenamiento.

2. Siempre te van a mal mirar en los vestidores: Obviamente estás gordo y eventualmente mientras te cambias de ropa no faltara el dude que no deje de mirarte, en mi primera semana me toco un tipo cambiándose al lado mío que todo el tiempo se me quedo mirando con sorpresa. Hasta que lo vi con una mirada retadora como diciendo -¡hey!, stop, ya sé que estoy gordo, por eso vengo a ejercitarme-

3. Sí un entrenador te asiste siempre va a dudar de tu capacidad. Los gordos nos hemos hecho fama de perezoso o débiles, pero no, en realidad somos muy fuertes, me sorprendió la instructora que me mando a hacer cardio que cada que pudo me preguntaba «si estaba bien» como si en cualquier momento fuera a desmayarme, la realidad es que aguante una hora completa de ejercicio y no tuve mayor problema.

4. Sudamos en exceso. Para complementar mi entrenamiento estoy tomando carnitina, después de 20 minutos de ejercicio cardiovascular mi playera está empapada y ni decir cuando entro a alguna clase, termino dejando rastros en el piso.

5. Los mamados te van a ver con desprecio. Después de mi rutina habitual de cardio me dispongo a hacer mi secuencia de cargar peso y demás, es muy común que en esta zona la mayoría de los participantes son fornidos y mamados, los primeros días que entrene me toco ver como uno de estos dudes me mal miraba cuando hacía mis repeticiones, tal parece que tenía prisa o no se qué, pero en general es muy común que esto suceda.

En general podría sonar divertido pero no lo es del todo, cuando eres gordo tienes muchos prejuicios y miedos sobre los lugares de entrenamiento y muchas veces decides quedarte en casa o buscar otras opciones entrando en el circulo vicioso de no hacer ejercicio y solamente holgazanear en casa. Lo que he comprendido en estos días es que aunque estemos orgullosos de ser gordos es necesario tener un poco de condición y fuerza porque finalmente cargamos con el peso de nuestro cuerpo y eso ya es bastante.

De alguna manera me las he tenido que arreglar solo porque soy muy autodidacta pero si quiero alzar la voz por todos aquellos gordos que van al gimnasio con la intención de dejar de serlo y no reciben lo que necesitan.

Hace falta un gimnasio «buena onda» que integre a todos por igual y que en lugar de dar por hecho que no lo vas a lograr te motive a seguir intentando y avanzar poco a poco.

¿Te han pasado alguna de estas cosas a ti? ¡Cuéntame!

A.

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